La manipulación, la desinformación y la censura no deberían ser parte del éxito en la donación de órganos que es una forma de canibalismo moderno. Los que no quieran donar deben ser respetados y jamás crearles presión ni convencerles ni pedirles explicaciones por sus creencias ni motivos. A día de hoy los testamentos vitales NO se respetan y no hay protección de datos. Aprovecharse de la generosidad y de la ignorancia de la gente no debería permitirse, tampoco que los politicos impongan cambiando leyes por apoyar a la ciencia sin tener en cuenta que somos algo más que materia. Tratar los cuerpos como material de reciclaje debería ser una decisión personal siempre y no del estado.

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